Fotos de la Casa ...

C/ Artiñuelo, 4
Rascafría 28740
Reservas:
606 36 25 61
info@casagranero.com




La fachada de Casa Granero, de piedra y con vierteaguas de teja y madera, ofrece una vistosa singularidad: la balconada que sobresale en la primera planta, inusual en la zona. La madera es la original de la vivienda tratada y recuperada.

Por las mañanas, en el comedor –amueblado con una única mesa situada en el mismo espacio que la cocina, lo que potencia en el ambiente familiar buscado por sus propietarios- se puede degustar un delicioso desayuno tipo bufé a base de pan con aceite, jamón, lomo y otras delicias.

 

 

El edificio siempre había pertenecido a una familia del pueblo, pero sus propietarios lo mantuvieron cerrado hasta que recientemente, decidieron transformarlo en un alojamiento rural.
Para recuperarlo fue necesario emprender una intensa reforma que , gracias al trabajo en equipo de los arquitectos José Manuel Sánchez Serrano, Mireia Aragonés Riu y del interiorista Vicente Serrano, terminó con unos resultados excelentes.

Se recuperaron los elementos arquitectónicos tradicionales, como los muros de carga de piedra y ladrillo visto o las vigas de madera del techo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 

 

 

La carpintería original se recuperó. Para sustituir las ventanas se encargaron diseños a medida inspirados en las características de la zona. Para pavimentar el suelo optaron por Pergo en las habitaciones.
En el equipamiento y mobiliario predomina la madera, el cuero, el lino, algodón y fibras naturales que realzan la calidez.

Las ocho habitaciones que ofrece Casa Granero disponen de una pequeña zona de estar, chimenea y cuarto de baño completo.

Además cuentan con detalles prácticos –como microondas, nevera o televisión- para hacer mas agradable la estancia.


Cada alojamiento está decorado en un tono distinto, pero siempre con colores acogedores que invitan al descanso.

 


En el salón decorado con materiales cálidos, podrá leer o comentar sus experiencias con los demás huéspedes.
Pero si lo que quiere es descansar en la intimidad, nada como relajarse en el estar de la habitación, mientras se contempla el crepitar del fuego en la chimenea.